El pasado martes 14 de abril, en Alcobendas, en el evento Horizonte Madrid Norte organizado por El Periódico de España, patrocinado por las empresas PreZero, FCC, Valoriza, Urbaser y Metro, y con la colaboración de "Planta de Tratamiento de Biorresiduos de Colmenar Viejo" y Madrid Capital Mundial, el alcalde de Colmenar Viejo, Carlos Blázquez, volvió a defender el biogás y lo que él llama colaboración público-privada.
Tengamos en cuenta que este discurso se produce en un acto patrocinado por empresas que están en el negocio del biogás y que obtienen beneficios con este tipo de proyectos (y con la colaboración de "Planta de Tratamiento de Biorresiduos de Colmenar Viejo"). Y que en abril de 2024 la macroplanta de biogás de Colmenar Viejo fue declarada de utilidad pública e interés social con los votos favorables de Partido Popular y Vox.
El biogás podría ser una solución, pero la realidad es que la macroplanta proyectada en Colmenar Viejo representa un problema por su tamaño y su ubicación: trataría 75.000 toneladas de residuos al año y su localización es muy próxima al casco urbano. Estas cuestiones esenciales, y que nunca se han explicado ni justificado convenientemente, han provocado un rechazo masivo a esta macroplanta de biometano tanto por la población de Colmenar Viejo como la de Tres Cantos.
Por eso la utilidad de este proyecto es claramente privada en detrimento del bienestar público. Se basa en un modelo que concentra los beneficios en las empresas y repercute el impacto en los vecinos y vecinas. Y a esto el alcalde de Colmenar Viejo lo llama "colaboración público-privada".
Una sostenibilidad que no es real es una mala excusa para beneficiar a unos pocos a costa del bienestar de la mayoría.
Ganemos Colmenar sigue diciendo "Stop Biogás. Ni Tan Grande, Ni Tan Cerca".